AUTISMO

Sentadito en su silla se lo ve tan ausente, tan solito. Música, gritos, juegos y uno, dos, tres, ya van doce coches o veinte, da igual. Da igual porque él está ahí solito. Se lo ve con la inocencia de una novia que espera a su amor en el andén. Se lo ve con la ilusión eterna de la madre que espera un soldado.
¡Si es ahora cuando nos tendrían que arder los oídos con sus porqués! Con su por qué la luna es redonda, por qué la flor es roja, por qué lloras, por qué ríes, por qué vas, por qué ves, por qué toses, por qué, por qué?
Por qué no me haces una caricia? No sabés que me siento atrapado en este témpano que soy. ¿Sabés que sueño con devolverte el beso de cada noche?
Dame otro beso mami, un día te los daré todos. Un día te los daré.
Es que ahora me dan ganas de estar aquí. Sentadito. Nada más.

1 comentario:

Anónimo dijo...

"...contar historias es el único bálsamo, la única droga, la única isla permanente, indestructible, constante y habitable en todo momento... Esto ya no es un intermedio para una sed y una curiosidad interminables, sino una posesión del presente y de lo cercano que no he despreciado nunca, y ahora por vez primera aprecio el refugio, el reposo, la ventana y la puerta suavemente cerradas que dicen: Todo está aquí, en el presente, en la tierra." ANAIS NIN